
Este tatuaje me representa a mi en algo que soy y siempre seré: soy gay y eso no cambiará así que decidí llevarlo en la piel como un símbolo de orgullo.

En 2018, mi abuela materna, por la que sentía gran afinidad, habría cumplido cien años. Quise recordarla con uno de aquellos ejercicios de papiroflexia con los que nos entretenía cuando éramos niños, al que añadí -en una tipografía que recordaba a las pautas de caligrafía de los cuadernillos- su año de nacimiento. Sobre la pajarita, una pequeña esfera como guiño a su nombre: Pepita.

Me lo hice hace justo un año, después de mi viaje a México. El jaguar era un símbolo de poder para los mayas. Quedé fascinado por la historia de este antiguo pueblo. Se decía que el Dios del Sol se sformaba en jaguar para poder viajar durante la noche por el mundo de los muertos. La piel moteada de este bello felino representaba las estrellas.

Bueno de todos los tatuajes que tengo este es mi favorito, mi cinturón de karate, llevo desde los 4 años practicando este arte marcial y lo que más me gusta son los valores que tiene de compañerismo, respeto, humildad.

Siempre tuve la inquietud de tatuarme, pero tenía muchos conflictos mortales, cuando mi abuela falleció decidí hacerme el primer tatuaje en nombre de la mujer que me enseñó a esforzarme por lo que quiero, a aceptarme y sentirme bien conmigo mismo!

Es un tatuaje que me hice en un momento complicado de mi vida, y me ayudó a recordar quien soy y en lo que creo… Representa mi amor por las matemáticas (y como la naturaleza habla a través de ella), por la música (representadas como una onda expansiva) y la vida (como un ciclo que termina y vuelve a empezar)