
Me hice un trébol por cada sitio en el que he vivido. Elegí el trébol porque es el símbolo de Irlanda, primer sitio en el que viví fuera de mi casa. Tengo que añadir un trébol más por cierto 🙂

Fue una idea inspirada en un viaje a Islandia. En el tattoo se pueden ver auroras, Vestrahorn (una montaña chulísima) y bosques. El vegvisir es un símbolo vikingo, simboliza el saber encontrar tu camino, aun sin saber a donde vas. O lo que es nuestra rosa de los vientos.

Con este tatuaje quise poner en una parte muy visible de mi piel, y en mi mano diestra una brújula. Con ello pretendo recordar siempre estar centrada aunque el mundo a mi alrededor de vueltas a un ritmo desenfrenado, en definitiva significa; dirección y equilibrio.

Tengo el mundo en mis pies. Principalmente me lo hice para recordarme que me quedan muchos lugares por descubrir y que tengo que aprovechar mi vida al máximo. Después, se convirtió también en una forma de motivarme a confiar en mi misma y a conseguir todo lo que me proponga. Si tengo el mundo en mis pies, ¿quién dice que no puedo llegar a la luna?

Mi pareja y yo nos hicimos este tatuaje en un viaje que realizamos en 2019 a la República Dominicana.
Es en braille, el mío dice always y el de el forever.
Este tatuaje significa mucho para nosotros porque a parte de que era mi primer tatuaje significa que no importa lo que pase estaremos juntos, en las buenas y malas.

Me pasaría la vida viajando, de aquí hacia allá y de allá hacia aquí. Decidí grabar sobre mi piel la pasión que tengo por conocer lugares nuevos, culturas distintas… Soy de las que piensan que viajar es lo único que te hace más rico.