
16 años. Mis dos primeros tatuajes.
De pequeña era insegura e introvertida. A medida que fui creciendo, me empoderé, empezé a quererme mucho a mi misma, y a valorarme como merecía.
Yo tenía clarísimo que quería que fueran sitios visibles porque así siempre todo el mundo los vería y tendrían de mi una imagen de mujer feminista que se quiere a ella misma ante todo, porque así es como soy

Me hice este tatuaje con mis hermanos, la letra D la inicial de nuestros nombres (Diana, Diego, Denis y Daniel), y el 1/4 porque soy la primera de 4. Adoro a mis hermanos y daría la vida por ellos.

He sufrido anorexia durante muchos años y siempre me sentí como una libélula. Esta simboliza estar preparada para vivir, al nacer se esperan en las zonas fangosas y oscuras hasta estar listas para afrontar el mundo y volar, vivir. La palabra, es tailandesa, significa libertad.

Es un infinito, que comparto con 3 de mis mejores amigas. Llevamos juntas la mitad de nuestras vidas y nos pareció una forma muy bonita de recordarlo. Cada vez que lo veo sonrío porque sé que lo nuestro es una amistad de verdad, y no perdemos ocasión en fotografiarnos con los 4 tatus.

Al salir de una relación me di cuenta que a diferencia de mi expareja, trato de vivir el presente al máximo. Al explicarle esta filosofía de vida, tanto él como amigos y familiares se agobiaban. Tendemos a vivir en el pasado o preocuparnos mucho por el futuro. Me hice este tatuaje mirando hacia mi para recordarme siempre vivir el AHORA, que es lo único que realmente tenemos.

Es un tatuaje simple pero especial ya que representa el equilibrio perfecto y cada punta es una persona de la familia.