
Siempre le he dado muchas vueltas en la cabeza a mis problemas y he sido propensa a la ansiedad. De pequeña tuve que ir varias veces a urgencias por ataques fuertes. Así que decidí tatuarme «Let it be» bien visible para que cada día me recordara que «hay que dejarlo estar», que no por mucho pensar en los problemas iba a mejorar la situación. Desde entonces gané salud mental.

Tengo 7 tattoo a este es uno y me encantaría utilizar dicha crema para cuidar cada uno de ellos, y mantener vivos mis colores!

Hace 4 años mi padre murió y las últimas palabras que me dijo son estas que dice “Sortiré d’aquesta” que significa saldré de esta en catalán.

Formentera. Mi lugar, en mi piel. Hace un año me puse enferma y solo pensaba en salir adelante y volver a Formentera. Así que cuando todo paso, me tatué ese lugar que tanto añore en los días malos.
Y si, volví.

Cuando cumplí 18 años mi abuela me regaló un ramo de 18 rosas preciosas.
Al pasar los días prácticamente todas se iban marchitando pero de entre las que seguían en pie le eché el ojo a una de ellas. Al cabo de 13 días mi abuela falleció y quise que esa rosa en concreto se incinerara con ella.
Unos meses después decidí llevar yo también esa rosa conmigo para que nos uniera siempre.

Este tatto va para mi hijo Bruno. Ya llevo mas tatuages, pero siempre quise uno en la muñeca a color, finito.
Las letras a color son pq transmite siempre una felicidad y alegria impresionante, y el Dino, pues poraue le gustan mucho los dragones y dinos, y le representa muy bien.