
Hace cuatro años decidí estudiar arte. Salí de mi zona de confort y a partir de ahí todo fue rodado. Empecé a viajar. En uno de mis primeros viajes fui a pasar dos días rápidos a Londres con dos de mis mejores amigas. Una parada fue el museo National Gallery, donde vi por primera vez una obra de Van Gogh, los girasoles. Los dibujé y me los puse en la piel. Desde ese día sigo floreciendo

Me hice este tatto por mi abuela que falleció hace unos años, y a la vez por mi otra abuela y por mi madre que se apellidan «Rosa». Nos lo tatuamos mi hermana y yo.

Llevo tatuados los nombres y las fechas de nacimiento de mis sobrinos el motivo… Muy sencillo, no se lo que me deparará la vida, pero si algún día pierdo la memoria, quiero mirar mi piel, leer sus nombres y preguntar quienes son. Para que alguien me responda: «son las personas más importantes de tu vida». Porque tatuandomelos, me aseguro de recordarlos siempre.

Me hice este tatuaje porque le cojí mucho cariño en muy poco tiempo a mi agapornis kiwi, y me gusta mucho el diseño, los colores y todo y me encantaría que no se perdiesen los colores ya que son muy vivos

Estaba pasando por una mala época, tenía problemas personales y había caído en un bucle de negatividad. Me fui de viaje con mi familia, estaba desganada pero no podía cancelarlo. Durante el viaje, me fui recuperando de lo que parecía depresión y me hice el tatuaje, que simboliza fuerza y sensibilidad. Tenemos derecho a estar mal pero siendo conscientes de que siempre hay una salida.

Me hice este tatuaje a los 18 años, son 3 peonias que representan a las 3 personas más importantes de mi vida, mi abuelo (la flor más antigua) mi tía y mi madre ( las otras flores que nacen de la más grande) estas flores se asocian al amor, la belleza y la felicidad.