
Me lo hice simbolizando mis 4 abuelos que son personas súper importantes para mi. Cada flor del ramillete simboliza uno de ellos ya que se trata de su favorita!

Tenía en mente algunos tatuajes para hacerme el primero como: una corona, un tiburón, una estrella, o una cruz, pero como soy profesora de lengua y me gustaba mucho la pluma, evidentemente por Cervantes y Lope de Vega, al final el primero fue una pluma.
El tatuaje fue un regalo de mi pareja cuando cumplí 28 años,
me encantan los tatuajes, el próximo que me haga será un diamante.

Tengo varias flores en el brazo una por cada miembro de mi familia, la rosa es por mi madre la que a dado todo por mi siempre y a hecho de padre y madre. Siempre a estado cuidándome y no me gustaba la idea de los nombres ni las fechas así que decidí tatuarme eso

Cuando tenía 16 años empecé a escribir una historia que me ha acompañado durante casi diez años. A lo largo de ese tiempo me prometí a mí misma que si algún día llegaba a publicarla, me tatuaría el símbolo en la espalda.
Ese día llegó el pasado 11 de noviembre y el tatuaje lo llevo desde el 24 de febrero.
Esta historia está marcada a fuego en mi alma y a tinta en mi piel.

Llevaba años pensando en hacerme un tatuaje pero nunca me decidía . Despues de pasar la peor época de mi vida había llegado el momento. Me había convertido en una persona mas fuerte de lo que era. Me gustaba la idea de tatuarme una flor y así llegamos a una amapola en cuyo tallo se lee “I am strong”, “yo soy fuerte”. Y mi tatuaje me lo recuerda cada día.

Tras superar las secuelas de las agresiones sexuales sufridas por parte de mi ex pareja, me tatué dos flores de almendro y tres gladiolos.
Cuentan que en la Roma Imperial el gladiolo era entregado a los gladiadores que salían vencedores de la batalla, como símbolo de victoria.
Dentro de la cultura hebrea la palabra ‘almendra’ significa ‘el que despierta’, ‘luz’.